sábado, julio 22, 2006

Relato: Cartas de amor

Le gustaba verla, cada noche, a través de su ventana. Nunca antes habia sentido nada semejante a lo que sentía por esa mujer, aunque era la sensación más hermosa que habia experimentado en toda su vida... Cada noche esperaba a que ella llegase de su trabajo. Encendía las luces de toda la casa, y lo primero que hacia era despojarse de toda la ropa. Solamente se dejaba puesta la ropa interior. Hacia mucho calor aquel verano.
Era muy atractiva, aunque nunca la habia visto de cerca, pero lo sabia, sabia que era preciosa, o al menos a ella se lo parecía. Solamente podia observarla a través de su ventana, oculta tras la cortina y en penumbras... Temía que la descubriera, sentía mucha vergüenza de que pudiera suceder algo así.
Desde la ventana podia ver su larga melena oscura, ligeramente ondulada, su piel bronceada y su cuerpo perfecto, a sus ojos. Debía tener unos treinta y cinco años, o bien podría tener diez menos, no estaba segura; lo que sí sabía es que era hermosa... Le encantaba verla sentada en el sofá, viendo como miraba la televisión mientras cenaba un bocadillo o una pizza. Nunca estaba acompañada, siempre sola..
Una noche la vio llorar. Su princesa estaba derramando demasiadas lagrimas como para dejarla indiferente. Sin embargo no podia ir hasta ella y consolarla... En el fondo, no seria mas que una desconocida obsesionada que la espiaba a través de una ventana. Pensaría que estaba loca, la echaría de su casa.
Así que decidio escribirle una carta.
Puso todo su amor en aquellas palabras, en aquellas bonitas frases volcadas en un papel. En el anonimato le confeso que la amaba, que la deseaba mas allá de perjuicios, fuese quien fuese o le ocurriese lo que le ocurriese... Que le partía el corazón y el alma verla tan triste, que cada lagrima que derramaba era como si le clavaran un puñal en el pecho...
Se aproximo al edificio de enfrente, donde vivía su amor, para comprobar su nombre. Nunca antes habia sentido la necesidad de saberlo; para ella era simplemente su princesa. Busco en todos los buzones hasta que dio con ella. Cuando introdujo el sobre dentro estaba temblando...
Aquella noche la vio llegar. Comprobó como se acomodaba en el sofá, aun con el bolso colgado, tomando el sobre entre sus manos. Lo abrió. Saco la carta y empezó a leerla...
Al terminar, se levanto del sofá y arranco a llorar de nuevo. Cuando se calmo, tomo la carta de nuevo y volvió a leerla. Eso significaba que le habia gustado...
La chica decidio continuar escribiéndole cartas anónimas, confesándole su amor, explicándole como la amaría, como miraría sus ojos si la tuviese entre sus brazos, como le diría “te amo” frente a la llama cálida de una hoguera en invierno... Y ella las leía cuando regresaba a casa, una y otra vez, como si esas cartas de amor fuesen su único consuelo.
Una mañana, se asomo a la ventana. Alguien estaba llevándose todos los muebles, introduciéndolos en un camión de mudanzas, mientras su amor, la mujer de su vida, observaba desde la calle con evidente tristeza la fachada del edificio que en pocos minutos iba a abandonar para siempre...
No podia ser. Iba a perderla... aunque jamás la hubiese tenido.
Donde le enviaría ahora las cartas, como le seguiría confesando su amor... Si se marchaba y ella nunca sabría a donde...
Cuando todas las cosas estaban dentro del camión, arranco. La mujer, inexplicablemente, antes de subir a su coche, se dio media vuelta y miro hacia la ventana. Sus ojos se encontraron. Las dos estaban llorando.

9 Comments:

At 4:57 a. m., Anonymous Anónimo said...

es genial esaa histori atal ves se a la mia mimada te amo donde se a que estes

 
At 9:18 p. m., Anonymous Anónimo said...

Wau! Inspirador, la verdad me encantó...

 
At 7:48 p. m., Anonymous Anónimo said...

ESTUBO XIDO, QUE DIGO XIDO; XIDISIMO TU RELATO

 
At 4:38 p. m., Anonymous Anónimo said...

bellisimo. ojala no existieran los amores imposibles y se hicieran realidad nuestros sueños de amar y ser amada y que durase más tiempo

 
At 6:53 a. m., Anonymous Anónimo said...

fue hermoso, yo me siento triste porque despues de 4 largos años, vi a mis ex, y nuestras miradas nustro nerviocismo fue como a que ya primera ves, solo fue unos segundos, pero me parecieron minutos. pero yo ya estoy con alguien mas. que quiero mucho , pero descubri que a ella , la amo to davia ....

 
At 2:42 p. m., Anonymous Karla said...

Me quedo sin palabras :D
Una historia realmente linda
Yo estoy viviendo algo similar, estoy enamorada de una chica que tal vez no sabe que existo :(
Pero creo que seria bueno que empezara a hablarle y quizas tenga una oportunidad

 
At 11:14 p. m., Anonymous Anónimo said...

si que me gusto!!!

 
At 12:16 p. m., Anonymous Anónimo said...

Qué bonita historia. Aunque soy de las que dudan de que alguien se pueda enamorar de otra persona a la que no conoce. Pero yo ahora estoy rallada porque sé que este fin de semana va a ser la última vez que pueda saber donde va a estar una chica en la que no dejo de pensar, sobre todo porque me arrepiento de no haber intentado hablar con ella todas las veces que tuve la oportunidad. Nunca me ha pasado esto de no poder dejar de pensar en alguien. Creo que ella no ha estado nunca con nadie como yo (tenemos 23 y 25 años), aunque sé que le gustan los chicos pero quién sabe. Aunque yo con ser su amiga me conformaba. Me produce tristeza no haber podido hablar con ella y que no lo pueda hacer nunca ni haberla podido conocer. Le doy muchas vueltas a la cabeza para decidir si le dejo un mensaje anónimo en San Valentín, ya que tengo la oportunidad,para que sepa que alguien se ha fijado en ella. Y si lo hago no sé si hacerle saber que soy una chica. Pero moriría de vergüenza si se enterara de quien soy porque nunca hemos intercambiado palabras y podría pensar que soy una chica rara o algo así. ¿Alguien me recomienda qué hacer? Me urge. Gracias

 
At 8:38 p. m., Anonymous Anónimo said...

k amor pero n tuvo valor d k fuera yo iria cuand se iva le confesara k era yo la d las carta

 

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